🧠 Los 3 pilares de la implicación
Implicación emocional
El empleado se siente valorado, respetado y conectado emocionalmente con la empresa. Hay confianza, orgullo y pertenencia.
Ejemplo: "Me siento orgulloso de trabajar aquí y defiendo la empresa fuera del trabajo."
Implicación cognitiva
El empleado entiende la estrategia, se alinea con los objetivos y aporta ideas para mejorar. Piensa en cómo hacer mejor su trabajo.
Ejemplo: "Entiendo hacia dónde va la empresa y mi trabajo contribuye directamente a ese objetivo."
Implicación conductual
El empleado va más allá de sus responsabilidades. Toma iniciativa, colabora activamente y recomienda la empresa externamente.
Ejemplo: "Propongo mejoras, ayudo a compañeros cuando lo necesitan y recomiendo la empresa a otros profesionales."